La reserva de Revillagigedo, un archipiélago en el Océano Pacífico a unos 400 km de Cabo San Lucas (costa oeste de México), se convirtió en el área natural protegida sin actividad pesquera más grande de Norteamérica.
El presidente Enrique Peña Nieto firmó este viernes un decreto para crear el enorme Parque Nacional de Revillagigedo.
El decreto emitido por el Ejecutivo Federal establece una zona núcleo y cuatro de amortiguamiento entre el área natural protegida y las zonas abiertas donde se podrá realizar la preservación de los ecosistemas terrestres y marinos.
Además, al darle la categoría de Parque Nacional, tampoco se permitirá infraestructura hotelera en el archipiélago de 14.8 millones de hectáreas.
Otro de los objetivos, según el gobierno federal, es usar la categoría de conservación más restrictiva existente en la legislación al prohibir todo tipo de pesca.
El archipiélago de Revillagigedo está conformado por tres islas y un islote descubiertos entre 1533 y 1615 en el que habitan diversas especies de peces, crustáceos y aves, algunas de ellas amenazadas, como el gavilán de cola roja.
Los paisajes terrestres y marinos del archipiélago exhiben impresionantes volcanes activos, arcos, acantilados y afloramientos rocosos que surgen a la mitad del océano.
> La protección de las zonas núcleo marinas del Parque Nacional #Revillagigedo, permitirá conservar a largo plazo la conectividad entre islas, rutas de migración y hábitat de especies marinas e insulares mundiales. pic.twitter.com/kSzPmfKVVN
— SEMARNAT México (@SEMARNAT_mx) 24 de noviembre de 2017
Este ecosistema es crucial para muchas especies de tiburones y alberga la mayor agregación de mantarrayas gigantes (Manta birostris) residentes, incluyendo su rara variante negra, pocas veces vista en otras partes del mundo.
Y su aislamiento le permite tener especies endémicas, entre ellas varias aves y el pez Ángel de Clarión (Holacanthus clarionensis), que se puede observar alimentándose de ectoparásitos de las mantarrayas gigantes
Además, es una zona en la que anidan cuatro de las seis tortugas marinas que habitan en costas de México.
“Su porción marina constituye un patrimonio natural único al poseer ecosistemas marinos y terrestres frágiles excepcionalmente bien conservados”, informó la Secretaría de Medio Ambiente.
En 2008, el gobierno declaró el archipiélago Reserva de la Biosfera y el 17 de julio pasado, quedó incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.
México es el primer país de la región de América Latina y el Caribe, y el sexto a nivel mundial, con el mayor número de Bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial Natural de la Unesco, con un total de 34 sitios registrados.