Homosexuales británicos rechazan el perdón

George Montague tiene 92 años, es padre de
tres hijos, abuelo y homosexual.Fue
condenado en 1974 por lo que la ley entonces calificaba como “actos indecentes con un hombre”. Él
afirma categórico: “Yo sólo soy culpable de haber estado en el momento y en el
lugar equivocado”.

Así es la respuesta de una de las voces más reconocidas y respetadas de la comunidad
gay de Reino Unido al anuncio del gobierno de que se perdonará a los
homosexuales condenados por delitos sexuales ya abolidos. De manera oficial, se
anunció esta semana que miles de homosexuales y bisexuales condenados por sodomía serán perdonados. En el caso
de los fallecidos, será un perdón póstumo y automático, y que aquellos
condenados por tener relaciones homosexuales consentidas que aún están vivos podrán ser
perdonados luego de evaluar su caso.

El perdón
póstumo que emitió en 2013 la reina Isabel II de Inglaterra al genio
matemático y héroe de la Segunda Guerra Mundial, Alan Turing, inspiró la reciente ola de reivindicaciones legales
con la comunidad gay. En su momento, muchos de ellos recibieron castigos que
hoy serían impensables en ese país, como Turing, que fue castrado químicamente en 1952 luego de
ser arrestado por tener relaciones con un joven de 19 años; el matemático había
sido fundamental para descifrar los códigos
de comunicación de la Alemania Nazi pocos años antes, se suicidó en 1954
con cianuro.

“No debieron perdonar a Turing; no había delito. Su problema fue haber nacido con la capacidad
de enamorarse de otro hombre”, agrega Montague, quien se califica a sí
mismo como el gay más viejo del pueblo. Confesó su homosexualidad cuando
cumplió 59 años y se casó con su compañero en 2015.

Según la nueva ley, aquellos condenados por haber
tenido un comportamiento sexual que ya
no es considerado un delito serán perdonados y sus registros criminales
borrados si hacen la solicitud ante el ministerio del interior. Las leyes que
condenaban expresamente la homosexualidad fueron abolidas en Inglaterra y Gales en 1967. En Escocia, en 1980 y en
Irlanda del Norte, en 1982.

Durante sus décadas de vigencia más de 65 mil homosexuales
fueron condenados, de los cuales aún
viven unos 15 mil. “Un perdón es la mejor manera de reconocer el daño
que hemos causado por esas leyes
homofóbicas”, señala John Sharkey, integrante de la cámara de los Lores
británica y autor de la nueva norma.

Sin embargo, el gobierno anunció que no apoyará un nuevo proyecto que busca
un perdón general y automático para todos los condenados por delitos sexuales
con las antiguas leyes. Es necesario hacer el proceso de solicitud a través del
ministerio del interior para verificar que los perdones no se otorguen a
personas cuyos actos “aún son
considerados delitos”.